A la hora de realizar una tirada de cartas del Tarot, son muy importantes tanto la actitud del tarotista, como la predisposición del consultante.
Para lograr una buena disposición del consultante se debe conseguir que comprenda la importancia del método, haciéndole cumplir una serie de normas, predisponiéndolo así a un estado de concentración y participación adecuado.
Normas de conducta
Una norma básica, y casi de sentido común, es informar al consultante que no debe alterar su estado de ánimo, que debe ser relajado, sin miedo, pero tampoco tan distendido como para bromear sobre el método o peculiaridades del Tarot.
Postura
El consultante debe sentarse enfrente al tarotista, a la misma altura, y entre ellos debe haber una mesa amplia, preferiblemente redonda y cubierta con un tapete de terciopelo, o al menos aterciopelado, de un color oscuro, que es donde se colocarán las cartas.
Tanto el consultante como el tarotista deben evitar cruzar las piernas y los brazos, que históricamente se considera un inhibidor del 'poder del Tarot'. Aunque parezca una tontería, sirve para que el consultante mantenga algo de la tensión necesaria para que se lleve a buen puerto la lectura.
Actitud del tarotista
Las cartas se deben barajar, y se debe hacer partícipe al consultante de esta parte del ritual, para que se sienta también responsable del resultado.
A la hora de realizar la lectura, se deben colocar todas las cartas según el método escogido, boca abajo, y después se deben ir levantando una a una, de izquierda a derecha. Aunque hay métodos en los que es necesario colocarlas descubiertas desde un principio, en los casos que no sea así, es preferible dejarlas todas colocadas al principio.
La lectura se debe realizar con voz tranquila, e interrogando al consultante sobre la posible interpretación de cada uno de los naipes. Muy difícilmente puede el tarotista saber a quien se refiere una carta, por ejemplo, la sacerdotisa, si el consultante no se lo dice. Además, al ser el interrogador el que encuentra la relación, suele explicar algo más que nos puede ayudar para realizar una mejor lectura.
Final de la lectura
Al acabar la lectura es muy importante que sea cual sea el resultado, se informe al consultante que hasta que no se modifique el contexto de la pregunta, no se vuelva a realizar una nueva lectura, ya que el resultado es imprevisible. La única lectura buena, y curiosamente, la única con resultados coherentes, es la primera que se realiza.
Sí se puede, no obstante, realizar otra consulta, pero sobre otro tema no relacionado.
Anónimo [ 04/12/2006 23:18 ]
Anónimo [ 04/12/2006 23:26 ]